Ayude a su hijo a determinar cuáles tareas son difíciles y cuáles son fáciles.
Pídale a su hijo que haga primero la tarea difícil. Esto garantiza que él o ella esté lo más alerta posible al enfrentar los desafíos más grandes. De esta manera, cuando su hijo comience a fatigarse, le parecerá que las tareas más fáciles se terminan rápido.